Estudiar en Francia: una experiencia cultural, investigativa y profesional

 
Felipe, Colombia

Estudiar en el exterior es uno de los grandes sueños que tienen los colombianos para enriquecer su perfil académico/profesional y acceder a mejores oportunidades. Francia, un país ubicado en el corazón de Europa, está abierto a la recepción de estudiantes internacionales en sus establecimientos universitarios. 

Tuvimos la oportunidad de reunirnos con Felipe Valencia, estudiante colombiano que realiza un programa de doble titulación en Francia gracias a la beca Eiffel. Felipe aspira a obtener el título de ingeniero colombiano y el diploma de ingeniero francés, el cual corresponde a un título de máster. A continuación, nos cuenta cuáles fueron sus motivaciones para escoger Francia, lo importante de su experiencia como estudiante extranjero y las recomendaciones que le daría a un colombiano que desee ir a estudiar a Francia. 

 


Felipe saludando a Nairo en el Tour de Francia 2016. Foto: EFE

¿Qué te motivó para estudiar en Francia?

Al formarme en la lengua, mi entendimiento sobre la francofonía empezó a ampliarse, lo que me llevó a interesarme en regiones como la Bretaña (Oeste de Francia) y la costa mediterránea (Sur de Francia). Además, Francia siempre ha sido un referente histórico conocido por sus monumentos y personajes políticos y literarios. 

En cuanto a mi perfil de ingeniero y a mis intereses personales, Francia ha sido un país que reúne aspectos esenciales para desarrollarse uno mismo: la práctica investigativa, las oportunidades profesionales y la riqueza multicultural

¿Qué destacas de Francia? 

El país, como el sistema educativo, está habituado a acoger extranjeros. Todo es una experiencia multicultural. Para uno como estudiante latino, cuando llega a un país como Francia, interactuar con sistemas más organizados ayuda a exigirse más, a ser más estricto con la puntualidad y a ser más específico con las informaciones. 

Estudiar en Francia es una oportunidad de aprender y de entender otras formas de pensamiento. Estás permanentemente en contacto con culturas y diferentes puntos de vista. De manera que amplías tu espectro de opiniones, de intereses e incluso de hábitos. Un día alguien me dijo que no era necesario preguntar: ¿cómo estás? Si ya nos habíamos cruzado o nos habíamos hablado durante el mismo día. Me dijo que si necesitaba algo, podía preguntárselo sin rodeos. 

El trato de los locales con los extranjeros es único. La relación con los profesores y estudiantes franceses ha sido muy buena. En Lorraine (Oriente de Francia), donde estudio, no hay muchos extranjeros y uno es bien recibido por ser diferente. Los estudiantes también son muy abiertos.  He tenido la oportunidad de relacionarme con muchas personas locales e internacionales, pero esencialmente ha sido a través de los franceses que he logrado conocer de cerca su cultura. Los profesores se acostumbran a que haya más estudiantes extranjeros y están muy atentos al tipo de proceso que uno lleva. 

Es un sistema que está pensado para el extranjero, para que ingrese y se acople más fácil. Las universidades te asignan un estudiante local que ya ha pasado por lo mismo para acompañarte. Se da el caso, por ejemplo, en el que uno puede ser recogido en la estación y alojado por un estudiante francés por unos días. Tuve la oportunidad de ser hospedado durante 3 días en la casa de un estudiante francés antes de irme a mi residencia estudiantil. 

He tenido muchas oportunidades para interactuar e intercambiar la cultura colombiana y el español. Asistir a los cafés de intercambios lingüísticos y viajar son algunas de las cosas que he hecho. En un año, he visitado Alemania, Polonia, Rep. Checa, Austria, Hungría, Luxemburgo y Bélgica. Espero poder viajar más este último año de formación. 

¿Cuáles son tus recomendaciones para un estudiante colombiano que quiera realizar sus estudios en Francia? 

Prepararse con tiempo. Desde el 2013, a mitad de mi carrera, supe sobre la beca Eiffel. Así, empecé a prepararme para cumplir con los requisitos que esta beca exigía. 

Tener un perfil diverso. Trabajar con asociaciones y grupos de investigación para enriquecer el perfil profesional mientras se estudia. Tuve la oportunidad ser voluntario y de trabajar con un grupo de investigación antes de postularme a la beca. 

Prever los tiempos. En octubre 2014, casi un año antes de iniciar el máster, entregué la documentación respectiva a mi universidad.  En marzo de 2015, recibí la notificación del otorgamiento de la beca Eiffel para iniciar el año académico en septiembre del mismo año. 

Tener un proyecto académico claro desde un principio es clave. Hay que empezar a ver qué es lo que quieres estudiar, cuál es el nivel de español que hay que lograr, cuáles son las fechas de inscripción, los trámites necesarios previos, etc. Debes buscar qué ciudades y universidades se destacan en el área de estudios que te gusta. Luego, analizas cuál podrá ser la opción que mejor te conviene para desarrollarte profesionalmente.

Finalmente, tienes que asesorarte bien. Existen muchas maneras de informarse, la primera es consultar con la universidad colombiana donde uno estudia los convenios disponibles con Francia para realizar un intercambio académico o un programa de doble diploma. También puedes asistir a una charla Campus France y, luego, a una cita de orientación. No olvides realizar una buena lectura la página de Campus France Colombia: colombie.campusfrance.org que es la agencia gubernamental francesa para la promoción de la educación superior.

Fecha: 25 de agosto de 2016